El paisaje se construye desde adentro.

Aline Petterson

lunes, 23 de octubre de 2017

Náufragos


De este amor no quiero más abismo
Que el de tu alma
Así de bella y oscura
Así de intensa y sosegada
Así de mar

De este amor no quiero más profundidad
Que la del beso
El poema que se transcribe cada anoche
Y amanece como el calor
en nuestro cuerpo

De este amor no quiero más que abrir los ojos
Y sentir la arena en mi piel
Aún húmeda, llena de algas

Y de ti

martes, 26 de septiembre de 2017

Días y aprendizajes



¿Qué aprendemos del abismo? Aprendemos a planear, a mirar en lo profundo, a aceptar todas las preguntas, a no esperar respuestas. Aprendemos que el amor es silvestre, de alas extendidas que baten contra el viento. Aprendemos que el abismo somos nosotros.

lunes, 25 de septiembre de 2017



Esta tarde salí a caminar por el sendero que bordea el lago, dejé la cámara porque quería ir ligera, aunque al mirar la tarde por la ventana imaginé unas fotografías preciosas. No me equivoqué. 

Estoy segura de que las imágenes más hermosas que hemos visto alguna vez en nuestra vida no están fotografiadas. Y así, vi un atardecer acuoso, sin horizonte, el cielo se mezcló con el agua como en aquel tiempo antes de la creación que narra el génesis. Vi los rayos del sol filtrándose entre las ramas de un sauce sobre la calle y ese juego de luces de sombras que simplemente te deja sin aliento. También vi a una mujer sumergirse en el lago, jugar con el agua, el placer reflejado en su rostro en una sonrisa amplia e inocente. Momentos bellos que se quedan en la fugacidad del instante.

Al igual que con las imágenes, existen versos que no pertenecen a un libro o a una hoja, es esa que se queda en el aroma de los pinos, robles y cedros. Es la que sigue la línea abrupta de las rocas y se disuelve en el lago. Es la que cae con la hoja sobre el césped, se esconde en los recovecos de los troncos con las ardillas y despide la tarde con el canto melancólico de los pájaros. Esos versos pertenecen a la eternidad, nos besan los ojos, nos hablan a escondidas, cuando la mirada está atenta y la piel dispuesta a desnudar nuestro corazón.

martes, 5 de septiembre de 2017

Ganar





Reflexiones de primavera...

Es el primer brote en la rama, húmeda por la llovizna, con reflejos dorados del amanecer. Son las mosquitas que se estrellan en mi rostro mientras camino junto a lago, es una marmota entretenida con el pasto.  En mi vientre la luna termina su recorrido, mi rostro lleva las huellas de cada viaje, como un recuerdo de este continuo renacer. Así cómo nací ayer, también he nacido hoy y volveré a nacer mañana. Eso es vivir. Entender el aprendizaje de todos los caminos, encontrar en los símbolos cotidianos el mensaje escondido, eso es ganar. Cuando me admiro de la belleza del instante, comprendo lo pequeña que soy, cuando descubro mi enojo por lo que considero está mal, comprendo lo poco que se. Cuando las lágrimas inundan mi voz, el silencio es mi mejor aliado. Cuando el desánimo me encuentra yo regreso de nuevo a su Amor, entonces vuelvo a ganar, vuelvo a sentir la fuerza en mi alma y recobro la voz.

domingo, 28 de mayo de 2017

De palabras que no deberían de existir



Tiene ojos azules, su sonrisa es franca, alegre, a veces contrasta con una tristeza fugaz en su mirada. Ella es una mujer decidida, con ganas de seguir aprendiendo después de haber parido y crecido tres hijos que ahora viven en diferentes lugares, lejos de ella, gracias a una guerra imposible de definir y por la que hemos coincidido en un país que ahora es nuestro hogar, aunque ambas llegamos por diferentes motivos. 

Somos compañeras en clase de inglés, ella habla mejor que yo, aunque yo leo y escribo mejor que ella. Hoy, durante la hora del almuerzo, me platico sobre lo difícil que ha sido para ella adaptarse a este nuevo estilo de vida, vive sola con su esposo y extraña mucho a sus hijos. En su país vivía con ellos, ahí se acostumbra las familias grandes en una misma casa, donde la repartición de deberes y el convivio es el pan de cada día.   

En muchas ocasiones me he proclamado dichosa en mi espacio y mi soledad, sin el amontonamiento de la familia. Sin embargo, vivir lejos de tu país te hace ver desde otra perspectiva las cosas y aunque sigo defendiendo mi espacio, ahora valoro más el calor de la familia. Comprendo lo que ella siente, el dolor de perder esa unidad, el choque con otra cultura y costumbres. Por eso pienso que la guerra es la peor faceta del ser humano, es una palabra que no debería de existir. Tal vez un día, tal vez en otro mundo, mientras tanto en este, se seguirán acumulando miradas tristes.

viernes, 26 de mayo de 2017



No es no, y hay una sola manera de decirlo.
No.
Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.
No, se dice de una sola manera.
Es corto, rápido, monocorde, sobrio y escueto.
No.
Se dice una sola vez,
No.
Con la misma entonación,
No.
Como un disco rayado,
No.
Un No que necesita de una larga caminata o
una reflexión en el jardín no es No.
Un No que necesita de explicaciones y justificaciones,
no es No.
No, tiene la brevedad de un segundo.
Es un No, para el otro porque ya lo fue para uno mismo.
No es No, aquí y muy lejos de aquí.
No, no me deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas,
ni puede dejar de ser No, aunque el otro y el mundo
se pongan patas arriba.
No, es el último acto de dignidad.
No, es el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes.
No, no se dice por carta, ni se dice con silencios,
ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha,
ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos;
ni con pena y menos aún con satisfacción.
No es No, porque no.
Cuando el No es No, se mirará a los ojos y el No se descolgará
naturalmente de los labios.
La voz del No, no es trémula, ni vacilante, ni agresiva y no deja duda alguna.
Ese No, no es una negación del pasado, es una corrección del futuro.
Y sólo quien sabe decir No puede decir Sí.

Hugo Finkelstein

jueves, 25 de mayo de 2017

Todos hablan de libertad

Y para tener libertad, no libertad de expresión, lo que hay que tener es libertad de pensamiento, porque si usted no tiene libertad de pensamiento, da igual que hable o diga lo que quiera.
José Luis Sampedro

En la época de la posverdad, del ensimismamiento y el hedonismo, uno de los temas favoritos es la libertad. Creemos conocerla y batimos la bandera de nuestra independencia, cuando lo cierto es que estamos lejos de hacerlo. Muchas veces me he preguntado ¿Qué es la libertad? ¿Para qué sirve? Para mi cuestionarse algo aparentemente simple va más allá de cualquier certeza o ideología, es entender los cambios en nuestra sociedad, los problemas que nos aquejan y cómo contribuir para mejorar nuestra situación.


Con el boom de la TV online y sin televisión en casa, me volví asidua a las series. Una tarde, para descansar un poco de las redes sociales, inicié un capítulo de Black Mirror el tema fue precisamente sobre redes sociales, de título "caída en picada", es acerca de un futuro en el cual, la calidad de vida depende de la popularidad de las personas. En una red social similar a Instagram, las personas son calificadas con base a lo que publicas ahí, esto puede ayudar a incrementar tu nivel de popularidad o no. Lacie, la protagonista de esta historia, en su esmero por conseguir un puntaje que le permita acceder un mejor estilo de vida, se ve enredada en una serie de conflictos que causan el efecto contrario, una caída abrupta y sorprenderte de su puntaje, dejando a nuestra antiheroína convertida en una persona desagradable e impopular. La historia termina con una catarsis conmovedora y la sensación de que no estamos muy lejos de esa ficción, lo que es peor, hemos incrementado el poder de otra forma de esclavitud: la opinión pública.

Nuestra vida siempre ha girado en torno a la aprobación de los demás, las redes sociales lo han acentuado en la última década, esto al final genera más vacío y sensación de infelicidad. No nos damos cuenta de que tanto dependemos de las opiniones externas sobre lo que debemos lograr o conseguir para ser feliz, porque ese es el camino que debes seguir. La ironía es que todos hablamos de libertad sin comprender que la libertad se expresa en nosotros cuando dejamos de depender de algo externo para tomar decisiones y vivir.

La libertad es un estado de plena conciencia del ser humano que le permite decidir y ser responsable por sus decisiones y conducta. La libertad posibilita al hombre elegir entre el bien y el mal y hacerse cargo de las consecuencias de su elección. Esa libertad de pensamiento es lo que llamamos libre albedrío.

En un sentido espiritual, Anthony de Mello dice: trata de comprender la verdadera naturaleza de los sentimientos mundanos, es decir, los sentimientos de autobombo y vanagloria, que no son naturales, sino que han sido inventados por tu sociedad y tu cultura para hacer que seas productivo y poder controlarte. Dichos sentimientos no proporcionan el sustento y la felicidad que se producen cuando contemplas la naturaleza o disfrutas de la compañía de un amigo o de tu propio trabajo, sino que han sido ideados para producir ilusiones, emoción… y vacío.

Ahora mismo alrededor del mundo se está violando la libertad de muchas personas en diferentes formas: guerras, homicidios, atentados, secuestros, por mencionar algunos. Entender el significado de la palabra libertad y el uso que damos de ella, es dar un paso para que se exprese en todos los aspectos de nuestra vida y así, un día, en la del mundo entero.